Algunos dicen que el deporte es el opio del pueblo, mas que todo el fútbol. Ese deporte del infierno que no deja pensar con claridad a la gente y tan solo logra crear mas y mas violencia en la sociedad. De aquellas personas me burlo indiscriminadamente, no logran distinguir el arte de la mierda y los confunden creando un solo concepto en sus mentes, mentes cerradas e indispuestas a entender.
La teoría de aquellos sujetos es tan frágil como las piernas de Robben, ni la droga ni el fútbol son malos, los malos son los sujetos que abusan de estas dos increíbles fuentes de virtudes y alegrías.
St. Pauli, el segundo equipo más grande de Alemania, no mas grande en cuanto a su carrera futbolistica, si no a la virtud ética de sus hinchas. Clamorosos izan la bandera de su escuadra, las putas y los punk se unen a la lucha. Al fin y al cabo la "mierda" es buena y el perfume es el cáncer de la sociedad.
Al lograr un gol entonan la mayoría de veces la misma melodía, sinónimo de felicidad y fiesta. La fiesta en contra del sistema:

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